20-N

Publicado: Martes, 20 Noviembre 2018 Imprimir

   El 20 de Noviembre de 1975 marca un antes y un después en nuestra Historia reciente. Para unos, más consecuentes con los hechos, ese día se cerró un periodo excepcional de prosperidad y paz social tras una guerra fratricida que se consideraba ya superada, para los herederos ideológicos de los que la perdieron, el final de una larga dictadura que acabó con lo que ellos llaman libertades, entendidas al parecer como la renuncia a nuestra integridad moral o sonarse los mocos con la enseña nacional.

   En cualquier caso, dado el tiempo transcurrido, el fallecimiento de Francisco Franco debería tomarse como una efeméride más sin apasionamientos ni odios, aunque, necedades de esta democracia, nos llevan dando la barrila cuarenta y tres años por intereses partidistas en su estratagema de mantener a los españoles divididos.

   Normalmente, cuando se perpetúa la memoria de alguien o de algo suele hacerse con la finalidad de infundir su conocimiento y ejemplo, pues si no es digno de recordarse es la propia sociedad la que lo relega al olvido, sin hacer de ello un continuo pretexto para enrarecer la convivencia, pero la política es una tarea desalmada, que dice Ortega.

   Lo absurdo de ahora es que son los que no lo vivieron los que se han tomado este asunto con una vehemencia inusitada, dando al resto lecciones de probidad cuando, además, no es raro encontrar entre éstos familiares que medraron durante el llamado franquismo, o que encima se propongan desenterrar a Franco con el cuento de acrisolar una democracia que se pasan por el forro, actitudes que contrastan con su recogimiento, casi fervoroso, ante la sepultura de un sátrapa oportunista que aprovechó cobardemente la agonía de los últimos días de aquél para montar la Marcha verde sobre lo que fue el Sahara español.

   Es fácil imaginarse lo que hubiera sucedido en España de haber perdido la guerra los nacionales, demasiado evidente para mencionarlo, aunque, al menos, hoy los malos serían claramente ellos y no habría que aguantar sus mentiras, pero esto es a lo que se pasó al día siguiente de esta señalada fecha, con el reparto como salteadores del legado entregado. Hagan juego señores.


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