La recompensa de una buena acción es haberla hecho (Séneca).

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Breakfast in America

Publicado: Viernes, 29 Marzo 2019 Imprimir

   Se cumplen hoy justamente 40 años del lanzamiento comercial del fantástico disco Breakfast in America, uno de los más celebrados de las últimas décadas y el más emblemático y famoso de Supertramp, aunque su gestación se vio turbada en algún momento por diferencias de criterio entre sus dos líderes, Davies y Hodgson, tal como admitió éste último tras separarse del grupo: "La prueba más grande que una banda tiene que superar es el éxito, y nosotros no fuimos una excepción".

   Pero dejando a un lado las consecuencias negativas de la fama, Breakfast in America irrumpió en los primeros puestos de las listas, obtuvo unas ventas millonarias y ganó un premio Grammy a la mejor producción. El álbum contagia optimismo y soltura, con un sonido envolvente, en el que predomina el piano eléctrico Wurlitzer, que transmite el sugerente estilo de vida californiano de aquellas películas y series de los ochenta, con sus enormes playas y los típicos reclamos de esa sociedad de consumo por antonomasia, historias con un punto de ironía, como la fantástica Gone Hollywood, o cierta profundidad espiritual en el caso de Lord it is Mine. Y qué decir de temas tan increíbles como The Logical Song, Goodbye Stranger, Take the Long Way Home, ya comentados en este blog, o la refrescante Breakfast in America, que da nombre al disco y de la que Hodgson cuenta que Davies no la quiso incluir en un principio, canción que compuso once años antes, en su adolescencia, cuando todavía vivía en Inglaterra y soñaba con las chicas de la costa oeste americana.

   Por supuesto, de esa maravilla del pop art que enfunda el vinilo no puedo pasar de largo. Recibió otro Grammy al mejor diseño gráfico.  Como curiosidad, circula por ahí una insólita historia que sugiere que presagiaba los atentados del 11-S, con esa vista al fondo de Nueva York desde un avión acercándose a la urbe, la camarera emulando a la Estatua de la Libertad y el zumo de naranja (color del fuego) junto a las Torres Gemelas, y la "U" y la "P" de Supertramp convertidas en un 9 y un 11 en los citados edificios (enfrentándola a un espejo, según reproduce la imagen anterior).

   La realidad es que para la portada, según cuenta Hodgson en una entrevista, la banda se inspiró en la indescriptible sensación que les produjo ver por primera vez aquella ciudad desde la ventanilla del avión, recreándola con utensilios de cocina y una jovial camarera rellenita llamada "Libby" -seleccionada después de descartar a otra modelo de físico sexy y despampanante-, cuyo verdadero nombre era Kate Murtagh. Fallecida en 1997 a la edad de 96 años, su imagen estará ya siempre unida a la de Supertramp.