El piloto

Publicado: Miércoles, 01 Febrero 2017

   Aunque la cosa no va de aviones, y eso que me encantaban de niño, he llamado así a mi blog combinando los nombres de un mítico aviador y una legendaria aeronave que me viene que ni pintada para el caso que nos ocupa, una incursión para nada de altos vuelos, pero con la que pretendo remontar sobre los vilurentos nubarrones de ese pensamiento único globalizante que se extienden sobre lo que va quedando de nuestra Patria y de la civilización cristiana, reivindicando la obra y el pensamiento de aquellos que las salvaguardaron, porque, como muy acertadamente dijo un Papa de los de antes, la gloria de España está íntimamente unida con la religión católica.

   Por lo tanto, no es casual que de un tiempo a esta parte estemos sufriendo la influencia de nefastas campañas que obedecen a esa ideología de cuño neomarxista y que mancillan la institución tradicional de la familia y falsean nuestra historia secular, arremetiendo respectivamente contra los principios que la sustentan y ultrajando la memoria de los que la engrandecieron, reprimiendo toda exaltación nacional que escape a lo meramente deportivo y relegando nuestros símbolos comunes a fríos elementos oficiales de un estado clientelar.

   En definitiva, una persecución múltiple en sus formas, pero única en sus raíces, de cuya evidencia no hay más que reparar en esta disoluta sociedad en la que no se siente el hedor abominable de los vicios por ser tantos los que son.

                                                                                                                          

 P.D: Como alguien dijo, ¿por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?