esenfrdeitptru

Democracia sentenciada

Publicado: Viernes, 11 Octubre 2019

   Con la posible exhumación de Franco asistimos a un contrasentido generalizado de imprevisibles consecuencias para la democracia, pues lo que se está certificando por entregas es su deslegitimación. Por mucho que lo pinten como un lavado de cara su rostro seguirá siendo el mismo y no pararán hasta agotarla por aquello de la ley a través de la ley.

   Indudablemente, seguirán adelante con el Monumento que lo acogió, cambiarán su aspecto, llevándose por delante la Cruz y todo lo que simbolizó: la concordia entre los españoles encarnada hoy por la misma monarquía que ellos desterraron. Y lo cierto y preocupante es que tampoco lo desmienten.

   ¿Pero qué mantiene este apoyo de las instituciones del Estado a una intención puramente ideológica, bendecida incluso por la Iglesia? desde luego, no será su rectitud, que brilla por su ausencia, sino el miedo a ser señalados, a perder la paz de los impíos, que es perpetua guerra y confusión. En este sentido, dedico al Papa y a sus obispos el fragmento de una homilía de 2010 del prior del Valle de los Caídos, el único religioso implicado en toda esta disputa que ha salvaguardado la dignidad a los católicos: "es preferible una Iglesia mártir -y recordemos que la palabra mártir significa testigo-, que una Iglesia connivente con el mal por temor a perder un bienestar temporal. A medio y largo plazo, la Iglesia que realmente pervivirá será la primera", e igual valdría para la sociedad, que si no respeta su pasado, carece de futuro.

   A nadie se le escapa hoy que el guión de los gobiernos socialistas es la memoria histórica, el cuaderno de viaje para lo que resta de esta democracia y del que depende el cumplimiento real de su proyecto político, aunque buena parte del mismo lo llevan redactado.

   A grosso modo, comenzaron hace décadas con el cambio del Escudo oficial del Estado porque lo tildaban de franquista, a renglón seguido fueron retirando las estatuas ecuestres de Franco de las ciudades (la de Madrid resistió algunos años más), después vino el reconocimiento institucional de las brigadas internacionales (sencillamente, una fuerza soviética), y continuaron quitando las menciones a los "caídos por Dios y por España" de las fachadas y monolitos; lo más reciente ha sido la supresión de los nombres vinculados al bando nacional en los callejeros para terminar condenando el llamado franquismo en todos los parlamentos habidos y por haber, echándole de paso la responsabilidad de la Guerra Civil que provocaron ellos. Finalmente, se ha llegado a la pretensión de exhumar a Franco y a la que le seguirá, como ya han avisado, la desmantelación del Valle de los Caídos, el monumento más grandioso del siglo XX.